Este artículo se publicó hace 2 años.
Roger Waters, cofundador de Pink Floyd: “Intentan silenciarme porque hablo del genocidio contra el pueblo palestino”
Varios hoteles de Argentina y Uruguay no han aceptado las reservas del cantante después de que este se manifestase públicamente en contra de Israel.
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“Estoy furioso”, dice Roger Waters. Y se le nota. El músico, cofundador de la banda Pink Floyd, debería estar en Buenos Aires, donde actuará el martes 21 y miércoles 22, en el estadio River Plate, pero no. Podría estar en Montevideo, pero tampoco. El viernes pasado, Página 12 dio a conocer su situación, cuando el músico relató que habían cancelado su reserva en el Hotel Faena y que una reserva posterior en el Hotel Alvear, en Buenos Aires, se había anulado pocas horas después de ser aceptada.
Pero la situación fue a más, tal como cuenta en esta entrevista exclusiva para Página 12: “Me han cerrado la ciudad de Montevideo, no tengo ningún lugar donde parar. Tengo que volar allí directamente el día del concierto, el viernes 17. Y yo tenía una cita para cenar el 16 con José Mujica, el ex presidente de Uruguay, que es amigo mío. Y no puedo ir porque el lobby israelí y lo que sea que se llamen a sí mismos me han cancelado”.
El bajista y cantante se refiere al mail que recibió el hotel Sofitel de Montevideo, en el que Roby Schindler, presidente del Comité Central Israelita del Uruguay, señalaba: “Tal vez usted no sepa, y no lo culpo por eso, que Roger Waters es un misógino, xenófobo y antisemita que aprovecha su fama como artista para mentir y vomitar su odio hacia Israel y todos los judíos”, y afirmaba que “al recibirlo, usted será, aunque no lo quiera, propagador del odio que este señor destila y estará contribuyendo a aumentar la judeofobia”.
Y entonces, ¿dónde está ahora?
Estoy feliz en el Hotel Rosemary, en San Pablo, felizmente en un hermoso hotel. Teníamos que irnos anteayer, pero esperamos otros cinco días. Se supone que hoy tendríamos que estar en Buenos Aires, pero tampoco podemos ir allí así que nos quedaremos aquí, en San Pablo.
Entonces en Brasil no sucedió lo mismo que en Uruguay y Argentina...
La gente aquí es acogedora, dimos dos conciertos sold out en San Pablo que tuvieron fantásticas reseñas. A todo el mundo le gustó el espectáculo, nosotros lo amamos, estuvieron entre los mejores conciertos que hemos hecho y el público se lo pasó increíble. De algún modo, estos idiotas del lobby israelí consiguieron apropiarse de todos los hoteles en Buenos Aires y Montevideo y organizaron este boicot extraordinario basado en una serie de mentiras que han ido contando sobre mí. Conozco esto bien, veo que Roby Schindler me llama “misógino” como el menor de los crímenes que se supone que cometí.
¿Y sabe de dónde viene eso?
De Polly Samson, la esposa de David Gilmour (guitarrista de Pink Floyd con quien Waters tiene una histórica disputa). Ella es la única persona que alguna vez me acusó de ser misógino y cogieron eso y lo pusieron en mi descripción general, como un nazi, junto al resto de absolutos sin sentido que dicen sobre mí, sucias mentiras.
Su gira This is Not A Drill ya había sido cuestionada, pero por una absurda malinterpretación del personaje Pink de la película The Wall. ¿Esto cambió a partir de los ataques de Hamás el 7 de octubre en Israel y todo lo que está ocurriendo ahora?
Lo hacen porque creo en los derechos humanos, hablo abiertamente del genocidio del pueblo palestino y voy a seguir haciéndolo, porque se está cometiendo un genocidio ahora mismo, todos los días en la Franja de Gaza y Cisjordania y todos los territorios ocupados. Ha llegado el momento de que todos nosotros, en todo el mundo, todos los hermanos y hermanas digamos basta. No más. No se le puede permitir a Israel que siga con este repugnante desenfreno genocida. Y esta gente, los Roby Schindler de este mundo, tratan de silenciarme porque creo en los derechos humanos y ellos no. Son una sociedad colonial a la que nada detiene, ni siquiera el asesinato en masa, para proclamar su supremacía sobre otros pueblos y otras religiones. Como seres humanos es un absoluto deber moral enfrentarse a ellos.
¿Le dieron alguna otra explicación en los hoteles?
No, solo que “no tienen habitación”. Y tengo entendido que en Montevideo han estado durante semanas en todos los diarios diciéndole a la gente que no compre entradas para el concierto. Usted sabe cómo es: cuando cuentas mentiras todo el tiempo todo el tiempo y lo haces en voz alta, consigues que la gente se plantee “quizá sea verdad, igual no voy al concierto”. La última vez que estuve en Montevideo, hace cinco años, ¡me dieron las llaves de la ciudad!
Pero ahora han cambiado la cerradura.
Estuve ahí, de pie con una medalla alrededor del cuello, escuchando que decían que era una maravillosa persona, un gran defensor de los derechos humanos, y un maravilloso músico... “Gracias por estos 60 años de gran música”... ¡Y ahora no me dejan estar en un hotel de la ciudad! Es una locura.
Se han multiplicado las peticiones de cese del fuego. ¿Qué es lo que está faltando en la comunidad internacional?
Tenemos que permanecer unidos. Están muriendo niños en Gaza porque no tienen oxígeno en sus incubadoras. Todo el mundo debe ser consciente y decir “Israel, no más. Deténganse ahora mismo. Sois los monstruos en esta historia, sois los terroristas”. Miramos al futuro y esperamos que haya una democracia, un Estado en el que todos sean iguales ante la ley, sin distinción de religión o nacionalidad. Esa es la razón por la que el lobby israelí lleva intentando destruirme desde hace ya 17 años, pero hasta ahora han fallado y van a continuar fracasando.
Voy a seguir reivindicando los derechos humanos universales. Esto no empezó el 7 de octubre, esto empezó incluso mucho antes de 1948. Ahora, han llegado hasta el extremo de su conducta colonial y están cometiendo un genocidio.
Hace un par de semanas, se pudo ver una marcha multitudinaria de judíos en New York.
En Occidente tenemos gobiernos que señalan que lo que sucede está contra la voluntad de sus pueblos, quedó demostrado por los cientos y cientos de miles de ciudadanos en las calles, casi cada día: judíos haciendo manifestaciones, diciendo “no en nuestro nombre”. Esto es una aberración que se sostiene con la propaganda que cada minuto del día recibe el pueblo israelí.
En este contexto, ¿podemos hablar algo de la música? ¿Esta es realmente la última gira?
Probablemente no sea la última. Lo del “último tour” es más bien un chiste interno en la industria. Yo sigo escribiendo, componiendo y estoy trabajando en mi próximo disco. No he parado de trabajar y probablemente no me detenga. Si seguiré haciendo esta clase de shows, no tengo idea, solo el tiempo dirá.
De momento, estoy muy entusiasmado con los conciertos en Buenos Aires porque los últimos que di allí son una leyenda: nueve conciertos en River Plate. No fanfarroneo, solo digo que es importante y que estos conciertos estén rodeados del lobby israelí me pone furioso. Está alejando la atención de mi gira, This is not a Drill, y de la música que hago desde hace 60 años. Usarme de una manera que busque sostener el régimen de Israel y el atroz tratamiento a los pueblos originarios, los palestinos, hace que deje de ponerse el foco en estos conciertos, que serán geniales porque el público de BA es fantástico.
¿Pero no cree que el contenido del concierto también ha generado críticas?
Mi espectáculo es muy político y han tratado de cancelarlo a través de Alemania e Inglaterra, pero han fracasado. Sin embargo, cuando vayas a verlo vas a decir: “¿Por qué intentan cancelarlo?”, pues porque menciono a Anna Frank y a Shireen Abu Akleh, periodista palestina que falleció en Cisjordania en 2022, en la misma canción. Ambas fueron asesinadas por regímenes despiadados, por eso están en la misma canción.
¿Hay algo que quiera agregar?
Me estoy quedando sin aliento, he dicho todo lo que podía decir... Ojalá en un futuro nuestras vidas se crucen para hablar con más profundidad sobre música, pero en este momento estoy en el medio de una guerra. Y no es la guerra contra mí lo que me importa, sino la carnicería de hermanos y hermanas en Gaza. Eso es de lo que importa hablar hoy.
El mensaje de Roby Schindler a los hoteles
En un mail titulado “Hospedaje a Roger Waters” y enviado al gerente general del hotel Sofitel Montevideo, Roby Schindler, Presidente del Comité Central Israelita del Uruguay, envió el siguiente mensaje: “Ha trascendido que ante la negativa de recibir a Roger Waters en otros hoteles, Sofitel Montevideo le dará hospedaje. Tal vez usted no sepa, y no lo culpo por eso, que Roger Waters, es un misógino, xenófobo y antisemita, que aprovecha su fama como artista para mentir y vomitar su odio hacia Israel y todos los judíos.
Los discursos de odio suelen traer consecuencias para la humanidad peores que las de las armas. Al recibirlo, usted será, aunque no lo quiera, propagador del odio que este señor destila y estará contribuyendo a aumentar la judeofobia (esto es, odio hacia los judios) en nuestro país. No quisiera estar en sus zapatos y tener que cargar con el estigma de recibir a uno de los principales vomitadores de discursos de odio del planeta”.
Juntos por el Cambio tampoco quiere a Waters
El “caso Waters” mereció también atención en el Congreso. En un proyecto de declaración presentado por la legisladora de Juntos por el Cambio, Sabrina Ajmechet, y acompañado por Alejandro Finocchiaro, Karina Banfi, Ana Clara Romero, José Luis Espert, Rubén Manzi, Marilú Quiróz y María Sotolano se ha llamado a la cámara a expresar “su profundo repudio ante la presencia del cantante en nuestro país”.
La presentación de los legisladores alude a declaraciones realizadas hace un par de semanas por el artista, cuando en una entrevista con el periodista Glenn Greenwald señaló: “¿Cómo demonios no sabían los israelíes que esto iba a ocurrir? Quiero decir, ¿no escuchó el Ejército israelí en esos 11, 10 u 11 campos los estallidos cuando sucedieron? ¿Lo que sea que tuvieran que volar para cruzar la frontera? Hay algo muy sospechoso en eso”.
“Opiniones como las vertidas por Waters buscan cuestionar el accionar del Estado de Israel en el ejercicio del derecho a la legítima defensa, siendo profundamente antisemitas utilizando el antisionismo como máscara”, han señalado los diputados.
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