Las banderas de 'Público'
En Público defendemos un periodismo riguroso, responsable y comprometido con la democracia, el feminismo y la justicia social. Un periodismo que solo es posible gracias al apoyo de nuestras socias y socios.
Consideramos que la política es un instrumento clave y útil para cambiar la realidad social, por lo que prestamos atención a la sociedad civil organizada y mantenemos una actitud vigilante con políticos, partidos e instituciones y crítica con los abusos de poder en todas sus manifestaciones.
En Público trabajamos desde el máximo respeto a la realidad del Estado español, que tiene en la plurinacionalidad y el plurilingüismo sus principales ejes vertebradores.
Somos un medio en el que la investigación ocupa un lugar central y nos enfocamos en informar y desarrollar análisis sobre los temas de nuestras banderas editoriales:
La desinformación y los bulos que se difunden desde la extrema derecha, organizada tanto a escala global como local, promueven el odio y atentan directamente contra la convivencia. En Público consideramos que la información veraz es un requisito para el ejercicio de la ciudadanía; del mismo modo que el periodismo riguroso con el que nuestro medio está comprometido es condición para la democracia y para la paz social.
El modelo económico actual es fuente de desigualdades y exclusiones intolerables. En Público ponemos el foco en aquellos espacios en los que se hacen más visibles las fracturas sociales motivadas por dinámicas de crecimiento desigualitario que se han traducido, por ejemplo, en el aumento de las grandes fortunas a escala planetaria y en la aparición de una nueva categoría, la de los llamados superricos, que lo son en buena medida por causa de una formidable injusticia fiscal.
Hacemos un periodismo con perspectiva de género y feminista, percibimos a las mujeres como agentes sociales y atendemos a la diversidad de experiencias y situaciones que las atraviesan. Estamos especialmente comprometidas con denunciar las dificultades y las violencias que las mujeres tienen que enfrentar en diversos terrenos, desde lo íntimo a lo político, pasando por lo laboral.
Estamos asimismo comprometidos con visibilizar e informar sobre la realidad de las distintas orientaciones sexuales e identidades de género, así como sobre las diferentes formas de comprender las relaciones sexo-afectivas. Público apoya las reivindicaciones del colectivo LGTBIQ+ y se hace cargo del difícil momento al que se enfrentan las personas disidentes sexuales por el giro reaccionario global.
En Público no solo reivindicamos la Segunda República como un periodo de nuestra historia reciente cuyo legado en términos de derechos y libertades civiles es necesario preservar, sino que nos declaramos partidarios y partidarias del tipo de cultura política que el republicanismo representa. Una que pone en valor el compromiso ciudadano con la comunidad política y el énfasis en la necesidad de superar las jerarquías y caminar hacia la igualdad. Creemos que desde el republicanismo es desde donde mejor se defiende la democracia.
Somos un medio interesado en promover un diálogo entre la historia y la memoria democrática y trabajamos para que las víctimas del franquismo no caigan en el olvido. Participamos muy activamente de los debates sobre memoria y reivindicamos que se cumpla con la exigencia de "verdad, justicia y reparación".
En Público consideramos que la defensa del laicismo es una reivindicación democrática que busca actualizar la relación entre el Estado y las creencias en una sociedad cada vez más plural. Denunciamos los privilegios –en materia fiscal, con relación a las inmatriculaciones o los conciertos– de los que sigue disfrutando la Iglesia Católica.
La imposibilidad del acceso a una vivienda propia o de alquiler digna y a precio asequible es uno de los problemas más serios a los que nos enfrentamos como sociedad, especialmente entre la juventud. Los elevados precios, la especulación y la inacción institucional, unidos a una oferta salvaje, impiden que las personas, especialmente jóvenes, puedan acceder a una vivienda e independizarse, por lo que tienen bloqueada la construcción de su futuro. En Público, la vivienda es uno de los ejes centrales de nuestra cobertura diaria. No nos limitamos a publicar sólo cifras, queremos llegar a las causas de fondo, investigar, vigilar las políticas de vivienda estatales y de todos los gobiernos autonómicos, y dar espacio a las voces de quienes sufren esta situación –especialmente a las de quienes sufren desahucios–, para alcanzar soluciones que garanticen el derecho a un hogar.
La defensa de nuestra sanidad pública y universal es para nosotros una tarea prioritaria como periodistas. Como sociedad, no podemos renunciar a este sistema sanitario en favor de su privatización, y las administraciones deben garantizar su calidad y sostenimiento. Es incontestable que la sanidad pública se está viendo atacada con el fin de conseguir su deterioro para que las fórmulas privadas se conviertan a la postre en la única opción viable para conseguir la atención sanitaria necesaria. La salud de nuestro sistema sanitario es nuestra preocupación, por lo que en nuestros contenidos examinaremos las políticas sanitarias estatales y autonómicas, los presupuestos, los planes de gestión, la situación laboral del personal y el nivel de los servicios ofrecidos a la ciudadanía.
La protección de la educación pública es una labor esencial para nuestro diario. Entendemos la educación como el pilar fundamental sobre el que se construye nuestra sociedad, formando personas críticas, libres e independientes. Asegurar un sistema educativo público, en todos los niveles, conduce al desarrollo de la igualdad de oportunidades entre las personas, un objetivo que merece una protección especial. Por ello, permaneceremos siempre pendientes de las inversiones destinadas a la educación, los planes de estudio, la situación laboral del profesorado y el acceso del alumnado a la distribución de becas. También fiscalizamos cualquier acción política que tenga por objetivo la privatización de nuestro sistema educativo.
Con el envejecimiento de la población, se hace cada vez más necesario dotar de verdaderos recursos a la Ley de Dependencia. Casi veinte años después de su aprobación, es mucho el camino que nos queda por recorrer para garantizar la autonomía y la buena vida de los mayores. Informamos sobre las muy mejorables condiciones de trabajo en el sector de los cuidados, sobre las insuficiencias en servicios tan importantes como la ayuda a domicilio y la teleasistencia y sobre las interminables listas de espera. Nos preocupa, muy especialmente, la situación de nuestros mayores en residencias.
Hace mucho que la emergencia climática dejó de ser un futurible para convertirse en una fase en la que los eventos climáticos extremos son cada vez más frecuentes. En Público informamos sobre las emergencias sociales que desencadenan las catástrofes ambientales y sobre los discursos negacionistas que procuran confundir a la ciudadanía en torno a las causas de estos acontecimientos. También hacemos seguimiento de todas aquellas medidas que se requerirían para contener la emergencia climática y que los poderes públicos han pospuesto y continúan posponiendo de forma temeraria.
Las grandes tecnológicas no solo dominan el mercado de la IA: controlan también los datos, las infraestructuras, el talento y los recursos computacionales que hacen posible estos sistemas. La aceptación pasiva de esta concentración de poder –y de la depredación ambiental que conlleva– implica entregar a actores privados el diseño de herramientas que afectan a la educación, la salud, la justicia o la seguridad. Implica permitir que decisiones cruciales se tomen a puerta cerrada, mediante algoritmos que no rinden cuentas. En Público denunciamos que políticas públicas permisivas, décadas de desregulación y una visión tecnocrática del progreso que confunde eficiencia con justicia nos están colocando ante un nuevo orden de tipo "tecnofeudal". En Público somos críticos con esta situación y prestamos una atención especial a todo lo relacionado con la IA y sus manifestaciones presentes y futuras.
Somos muy conscientes de la situación de especial indefensión y vulnerabilidad de los migrantes. Denunciamos las degradantes condiciones de los CIEs y las crecientes agresiones y manifestaciones de odio basadas en informaciones falsas y xenófobas contra estos colectivos, que ponen en peligro la convivencia en nuestras sociedades y la estabilidad de nuestra democracia. Repudiamos el racismo en todas las expresiones que se producen en nuestra sociedad. Asimismo, denunciamos e informamos sobre discursos y actitudes aporofóbicas.
En Público denunciamos la deriva del mundo hacia un sistema de convivencia entre Estados carente de reglas y, por ende, basado de un modo creciente en la violencia. Una manifestación extrema de esa situación es el genocidio perpetrado por Israel en Gaza. Somos un medio que defiende la paz, por lo que cuestionamos el rearme y nos manifestamos partidarios de la cooperación entre Estados.
En Público otorgamos una gran importancia a la cultura, no sólo como expresión artística, sino como el conjunto de manifestaciones a través de las cuales las sociedades simbolizan la política, y defendemos con especial tesón, la libertad de expresión y de prensa.