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La trifulca que promueve el PP tras la votación de la reforma laboral tensa la campaña de Castilla y León

El PSOE va al choque tras la votación de la reforma, mientras Tudanca busca perfil presidencial y Ayuso hace campaña por Mañueco.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (c) en un acto de campaña electoral, a 4 de febrero de 2022, en Burgos.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso en un acto de campaña electoral, a 4 de febrero de 2022, en Burgos. Tomás Alonso / Europa Press

La campaña en Castilla y León encara su recta final y la tensión va en aumento. Ante los nervios propios de los candidatos, se ha unido la trifulca política promovida por el PP –"es un gran fracaso para Sánchez que su medida estrella de la reforma laboral se apruebe con este pucherazo", dijo Pablo Casado– tras el error de uno de sus diputados en la votación de la reforma laboral, lo que ha contribuido a calentar la campaña.

El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, entró al trapo este viernes y apuntaló el discurso de su partido. Mañueco dijo que hubo intención de "torcer la voluntad popular" al no permitir al diputado Alberto Casero enmendar su error en el voto telemático: "Toda esta situación evidencia la debilidad extrema del Gobierno Frankenstein".

Las declaraciones de Pablo Casado, quien llamó este viernes a que no se perdiera ni un solo voto y la presencia de Isabel Díaz Ayuso con agenda doble, de mañana y tarde en la Comunidad vecina a la que gobierna, invitan sin embargo a pensar que el PP no las tiene todas consigo en uno de sus feudos, que gobierna desde hace 35 años.

Mañueco utilizó la reforma laboral para reivindicar un apoyo a su candidatura. Así, dijo que el Ejecutivo de Pedro Sánchez es "incapaz de mantener el apoyo parlamentario" que lo llevó a la Moncloa, lo cual "genera una incertidumbre”. Mañueco apostó por "un Gobierno fuerte" para que Castilla y León no esté sometida "a hipotecas y trabas", ni a "chantajes".

Mañueco se despachó a gusto y rechazó lo que llamó la política basada en "hacer trampas" y en "trucos", lo que dijo es una forma de hacer política "inaceptable" basada en "ganar a cualquier precio". "Hay que desterrarla de la Comunidad", remachó, según recoge Europa Press. El presidente recuperó también la fallida moción de censura –"sustentada por tránsfugas y basada en deslealtades"– presentada por el PSOE en las Cortes de Castilla y León en 2021.

El candidato del PSOE, Luis Tudanca, buscó perfil presidencial y trató de salirse de la lógica "del barro": "La democracia es mucho más fuerte que cualquier declaración que quieran hacer algunos por un puñado de votos", dijo este viernes.

"En lo que tiene que ver con Castilla y León –añadió el socialista– es la aprobación de una reforma consensuada entre empresarios y sindicatos. Es una noticia de confianza que beneficia al crecimiento económico. Esa es la buena noticia que tuvimos ayer y lo demás, sinceramente, es que prefiero morderme la lengua. Lo que sucedió ayer, lo que inventaron... intentaron hacer fracasar una buena noticia para España y una condición para la llegada de fondos europeos. Dejará a otros el barro, vamos a dedicarnos a hablar bien de Castilla y León".

Tudanca remató: "Por favor, no vayamos por ahí. No puede ser porque en este país, para empezar, costó mucho traer la democracia: hay que respetarla y reforzarla cada día y me entristece ver lo que vi hace unos días en Lorca y escuchar lo que estoy escuchando a algunos responsables políticos".

Adriana Lastra, vicesecretaria general del PSOE, sí respondió en Salamanca con toda dureza al PP. "El transfuguismo político es corrupción, la compraventa de voluntades es corrupción y el Partido Popular es un partido corrupto. La política es una actividad honorable, la política es una actividad noble y lo que vimos ayer en el Congreso de los Diputados por parte de la derecha de la Cámara es una cosa muy distinta", dijo, según recoge Europa Press.

Igea y Mañueco

Las encuestas no dan una mayoría absoluta para el PP en Castilla y León. La decisión de Mañueco de lanzarse a la arena por sorpresa, con expulsión de Ciudadanos incluida del Gobierno que ambos compartían, y las urgencias de Casado por erigirse en un líder nacional han llevado de momento a que las posibilidades de gobierno para la derecha se reduzcan: con Ciudadanos no podrá contar. A Mañueco le quedan Vox y los partidos provinciales que apuesten por la continuidad.

Francisco Igea, candidato de Ciudadanos, exvicepresidente, dijo este viernes que, si está en su mano, Mañueco no será presidente de nuevo: "Lo único que no es posible es volver a darle la llave a un señor que ha demostrado la deshonestidad. Eso ya lo hemos dejado claro y lo vamos a mantener. No puede ser presidente de la Comunidad un señor que pone en riesgo a la Comunidad, que la deja sin presupuestos, que miente a la población, que calumnia a su socio, que difama a las personas que han sido miembros del Gobierno y que, además, lo hace poniendo en riesgo las vidas, las haciendas, los negocios de los ciudadanos de Castilla y León. Esto no es admisible", según recoge Europa Press.

Ese veto de Igea a Mañueco no implica descartar al PP, según Ciudadanos –aunque en la práctica lo excluye: es difícil que se exija a un partido que renuncie a su candidato–. Igea no dejó la puerta cerrada a un pacto con el PSOE y rechazó poner cordones sanitarios a los partidos y sí a las ideas, a los programas y a las propuestas.

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