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Cannabidiol (CBD): Un sustituto para la marihuana convencional
En los últimos años, el consumo de CBD en España ha aumentado, apoyado fundamentalmente por la idea de que el cannabis puede tener propiedades terapéuticas. Mientras tanto, se sigue debatiendo un marco legislativo que lo regule

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Seguro que en los últimos años has oído hablar del cannabidiol o CBD. Multitud de famosos han dicho sin tapujos que han hecho uso de esta sustancia para enfrentarse a enfermedades crónicas, como el caso de Olivia Newton-John. La protagonista de Grease utilizó productos derivados del cannabis para tratar el cáncer de mama con metástasis. No ha sido la única. El cofundador de Apple, Steve Jobs, también recurrió a la medicina alternativa para intentar curar su cáncer.
En el artículo de hoy tratamos de explicar qué es el CBD, qué normativa regula su consumo en la actualidad y qué beneficios terapéuticos se le atribuyen.
¿Qué es el CBD?
Lo primero es lo primero: conocer qué es el CBD exactamente. Para comprender qué es el cannabidiol tenemos que tener claro la diferencia entre conceptos como cáñamo, cannabis y marihuana. El cáñamo y la marihuana son dos variedades de la misma planta: la Cannabis sativa. ¿En qué se diferencian estas dos variedades? En su composición fitoquímica, es decir, las diferencias en las cantidades de compuestos llamados cannabinoides. Hay más de cien cannabinoides, pero los dos más abundantes y conocidos son el CBD y el THC.
Por un lado, el THC es el cannabinoide predominante dentro de la marihuana. Se trata de un componente químico que tiene propiedades narcóticas y psicoactivas, las cuales pueden causar la sensación de euforia y el posterior colocón. El consumo de marihuana, debido a su alto contenido en THC, está prohibido en multitud de países (también en España). El CBD, por su parte, no es psicoactivo y es el cannabinoide predominante dentro del cáñamo.
Por tanto, podemos decir que el CBD es un cannabinoide que elimina los efectos psicotrópicos propios del THC (presentes en la marihuana), pero manteniendo alguno de sus efectos terapéuticos. Actualmente, el CBD puede encontrarse en multitud de formatos (cremas, lociones, champús y geles..), aunque lo más común es verlo en forma de aceite.
¿Cuál es la normativa que regula su consumo?
Actualmente, el cannabidiol o CBD puede ser comercializado siempre que su composición de THC esté por debajo del 0.3%, según la última votación de octubre de 2020 del Parlamento Europeo; a diferencia de la marihuana, cuya comercialización y consumo están prohibidos en España. Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) se ha pronunciado al respecto, publicando un informe en 2017 en el que aseguró que el CBD no es nocivo ni despierta dependencia en el consumidor.
En nuestro país, el Congreso ha avalado la regulación del cannabis medicinal para aliviar el dolor y los efectos de los tratamientos de algunas patologías, como el dolor oncológico, algunas formas de epilepsia o la endometriosis; siempre con receta médica y dispensación farmacéutica. Sin embargo, a pesar de las conclusiones aprobadas por el Congreso español, el dictamen reconoce que la evidencia científica respecto a los usos terapéuticos del cannabis medicinal y de sus productos es “limitada” y habría que realizar una investigación “de calidad” en este ámbito.
Beneficios del CBD: ¿Propiedades terapéuticas?
Según algunos estudios recientes, el CBD destaca por sus diferentes propiedades terapéuticas. El cannabidiol tiene propiedades analgésicas que alivian el dolor, puede ayudar a reducir la inflamación y ejercer una acción protectora, antioxidante y antiinflamatoria. Otros informes publicados valoran su efecto anti estresante y de conciliación del sueño. Es el caso del último estudio de la Universidad de Sao Paulo, realizado para determinar la eficacia del tratamiento con CBD en sanitarios en primera línea contra la covid. Estos profesionales han sufrido durante meses altos niveles de estrés y agotamiento físico y emocional. El estudio reveló la mejoría física y emocional de quienes tomaron CBD frente a los que recibieron medicación estándar. También se demostró una reducción de casos de ansiedad y depresión entre aquellos que consumieron el cannabidiol. Otro informe de la Universidad de Sydney reveló que el CBD ayuda a conciliar el sueño.
Como contrapartida, distintos especialistas aseguran que todavía falta mucha investigación científica que avale por completo el uso de este tipo de sustancias. Es el caso, por ejemplo, de la FDA estadounidense, quien alerta que todavía faltan estudios que certifiquen los efectos a largo plazo del consumo de CBD. Por su parte, el Hospital Clínic de Barcelona es uno de los centros que asegura que el consumo continuado de cannabis puede provocar trastornos psicóticos, enfermedades pulmonares, disminución del rendimiento intelectual y/o fracaso académico, entre otros. ¿Cuál es el peligro de promocionar su consumo entonces? Principalmente, caer en la idea de que sustancias como el CBD pueden convertirse en la cura milagrosa ante enfermedades graves como el cáncer. Tenemos que seguir confiando en la evidencia científica.
