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Pedro Pascal, no sabes cuánto necesitábamos esta película queer
'Extraña forma de vida' es el último cortometraje de Pedro Almodóvar, protagonizado por Ethan Hawke y Pedro Pascal. Se trata de un ‘western queer’ que aprovecha lo más tradicional del género pero incorpora la homosexualidad, silenciada en tantas películas clásicas. El mensaje es claro: el amor también puede existir entre dos cowboys del oeste.

“¿Sabes, Jack? No puedo más. Estoy cansado de aguantar esto, de esconderme”, le decía un joven Ennis Del Mar a Jack Twist en la mítica Brokeback Mountain. El largometraje, estrenado en 2005, contaba la historia de dos vaqueros que se conocen durante un trabajo de verano en Wyoming en la década de 1960. La película fue pionera al explorar la complejidad de una relación homosexualidad en un entorno tan conservador como el del oeste americano. Casi veinte años después, el género del western queer apenas había incorporado nuevas obras a su repertorio. Hasta ahora.
El director Pedro Almódovar ha presentado este año Extraña forma de vida, un cortometraje de treinta minutos protagonizado por Ethan Hawke y Pedro Pascal. Rodado en el desierto de Tabernas de Almería, el corto cuenta la historia de dos cowboys (un pistolero y un sheriff). Una historia que, más que de amor, habla del deseo que nace entre estos dos personajes en un entorno hostil como el del western.
La desnudez del deseo
Almodóvar presentó el cortometraje en el Festival de Cannes, donde tuvo la oportunidad de explicar cómo otras películas ambientadas en el oeste le habían inspirado. Entre otros, mencionó El poder del perro (2021), un largometraje de la cineasta neozelandesa Jane Campion. El director español, sin embargo, puntualizó que esta película trata la homosexualidad con ambigüedad: “En la película de Campion se hablaba de sexualidad, pero era muy ambivalente, no hablaban de deseo, no follaban”.
Pese a sus palabras, Almodóvar ha renunciado a mostrar sexo explícito entre los dos protagonistas en Extraña forma de vida (aunque ha incorporado un plano corto del culo de Pascal). En este caso, el cineasta es mucho más sutil y revela con pequeños detalles el deseo y el placer entre los dos hombres. “A mí me interesaba la desnudez, pero ésta era otro tipo, era la desnudez del deseo. Ahí las que están desnudas son las palabras y el diálogo que tienen. Eso es más elocuente para mí que el hecho de la desnudez física”, puntualizó.
El deseo es algo que Pedro Almodóvar lleva consigo incluso en el nombre de su empresa — El Deseo P.C —, por lo que no es de extrañar que esté presente en todo su discurso. “He hecho muchas escenas de amor, muchas escenas eróticas, y a estas alturas de mi carrera y de mi vida me atrae mucho más que sean las palabras las que hablen del deseo de todos los hombres”.
Pedro Pascal, el actor del momento
Sin duda uno de los grandes reclamos del cortometraje es la presencia de Pedro Pascal, quien después del boom de The Last of Us se ha convertido en uno de los actores mejor valorados por la audiencia. Su éxito no ha sido repentino, sino que se ha ido fraguando tras formar parte de otras exitosas producciones como The Mandalorian, Narcos y Game of Thrones.
Para muchos, Pascal es el actor de Hollywood del momento. De hecho, se le ha bautizado como el “Daddy de Internet”, un apodo que se debe por una parte a su atractivo y en otra parte a la relación casi paternal de su personaje con Bella Ramsey en The Last of Us. Hoy en día cada cada palabra que dice, cada look que luce o cada publicación que comparte en redes sociales es analizada por millones de personas en todo el mundo.
El actor chileno parece ya ser consciente de que se ha convertido en todo un reclamo para los espectadores. “Nunca me lo imaginé, era siempre mi fantasía, ser objeto de deseo, me miraba en el espejo haciendo poses a los siete años, pero no aprendí nada”, sostuvo entre risas para la cadena TNT en la edición 95 de los Premios Oscar.
Aún así, ya ha dejado caer que no entiende muy bien esta obsesión con él, que ya tiene 48 años. “¿Qué le pasa a la gente que le gusta un viejo como yo? No entiendo. ¿Qué ha pasado culturalmente? Que se enfoquen en Harry Styles”, dijo Pascal hace unos meses.
Su participación en Extraña forma de vida ha hecho que, después de su papel en The Last of Us, el chileno siga copando los titulares. Para muchos, Pascal es la guinda del pastel que ha hecho que el cortometraje de Almodóvar haya llegado a un público mucho más amplio.
Otras películas modernas del oeste que no te puedes perder
Extraña forma de vida es un buen cortometraje para iniciarse en el western queer, pero hay otras películas que no pueden faltar en nuestra lista de pendientes para adentrarnos en el género del oeste. Sobre todo si queremos dejar atrás los estereotipos de género y la masculinidad hegemónica que han rodeado al western clásico y ver nuevas formas de abordar la vida de los cowboys.
Como película mítica tenemos Brokeback Mountain (2005), dirigida por Ang Lee, que es hoy en día considerada un clásico del western queer. El largometraje cuenta la historia de amor entre dos vaqueros, Ennis Del Mar (interpretado por Heath Ledger) y Jack Twist (interpretado por Jake Gyllenhaal). En dos horas, la película explora la complejidad de la relación homosexual entre los dos protagonistas, abordando temas como la identidad sexual, la represión y la lucha por vivir su amor en un contexto socialmente restrictivo.
No podemos olvidar El poder del perro (2021), el largometraje de Jane Campion que sirvió de gran inspiración a Almodóvar. La película se desarrolla en la década de 1920 y sigue a dos hermanos, Phil y George Burbank, quienes son exitosos rancheros en Montana. La trama se complica cuando George se casa con Rose y, desde ese momento, la tensión empieza a rodear toda la película. El largometraje es un fascinante retrato de la masculinidad tóxica y las emociones complejas.
El propio Almodóvar también mencionó en Cannes otra de sus referencias para su último corto: The Rider, dirigida por Chloé Zhao y estrenada en 2017. La historia se desarrolla en el mundo del rodeo en Dakota del Sur, Estados Unidos, y está inspirada en la vida real del actor principal, Brady Jandreau. A través de la mirada íntima y realista de Zhao, la película ofrece una visión introspectiva de los desafíos que enfrentan los cowboys modernos. La identidad, el sacrificio y la masculinidad son los grandes temas en este filme.