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Adiós a Gen Playz, el programa que consiguió dar su lugar a los jóvenes
Después de casi 300 programas, el programa de RTVE dirigido a la generación zeta desaparece de su plataforma Playz. Hacemos un recorrido por el formato que consiguió convertirse en referente al tratar temas controvertidos desde el prisma de los jóvenes.

Laura Cuesta / Aurora Muñoz
“El espacio joven de debate, palique, tendencia, bastante meme y que dará mucho que hablar y que discutir, donde abrimos hilo y no cancelamos”. Así presentaba RTVE a Gen Playz, el programa presentado por Inés Hernand (1992) y Darío Eme Hache (1993) que tras tres años de emisión y 260 programas ha llegado a su fin.
El adiós de Gen Playz podría marcar un nuevo rumbo en la programación de la cadena pública, que ahora parece estar enfocada en competir con las generalistas. Por un lado, recuperando formatos antiguos que saben que les pueden funcionar, como ha sido el caso del Grand Prix; por otro, apostando por nuevos realities como El Conquistador.
Lo cierto es que nadie sabe con certeza el porqué de la cancelación de Gen Playz, una noticia que fue confirmada por la propia presentadora del formato a través de sus redes sociales. Lo que sí podemos confirmar es que, desde sus inicios, el formato producido por The Story Lab se convirtió rápidamente en referente para su público objetivo. 6 millones de jóvenes entre 15 y 25 años a los que la televisión llevaba años dando la espalda.
Cuando ser joven no implica no saber de nada
La premisa de Gen Playz era, a priori, muy simple. Un programa de debates que, dos veces por semana, junta a dos presentadores y un grupo de invitados alrededor de una mesa de ping-pong para tratar asuntos diversos.
El formato fue uno de los más claros ejemplos de la apuesta de la cadena pública por el contenido digital. De hecho, el programa nunca llegó a la parrilla y solo se puede ver en YouTube o la web de Playz, la plataforma para jóvenes de RTVE. “Gen Playz nació como un programa para consumo en formato digital porque va dirigido a una generación que consume así los contenidos audiovisuales. Porque los adolescentes no ven la televisión tal como la conocíamos, aunque sean grandes consumidores de esos contenidos. Ellos prefieren ver programas, o porciones de programas, cuando quieren (no quieren estar sujetos a una fecha y hora de emisión) y donde quieren (en el móvil, una tablet o el portátil). Y muchas veces es a través de las redes sociales”, explica Inés Álvarez, redactora de Televisión de El Periódico de Catalunya.
Además de los presentadores, en el plató se juntaban invitados de todo tipo, desde expertos hasta influencers. Por allí han pasado perfiles que hoy siguen triunfando en Internet, como Samantha Hudson, Yenesi, Alba Moreno (fisicamr en redes) o Elizabeth Duval. Pero el poderío joven no solo estaba delante de las cámaras, sino también detrás; Carlos Peguer y Mariang fueron guionistas del programa antes de petarlo con su podcast La Pija y la Quinqui.
Esta configuración no era más que una muestra clara de que la juventud en España sí que está preparada y puede abordar sus preocupaciones con profundidad y análisis. “Todo el equipo que ha sostenido eso, desde producción a guión, ha sido muy cuidadoso con la selección de contenidos y de todos los perfiles que han pasado por ahí. Todo eso ha hecho que este programa sea ese legado que hemos dejado”, explica Inés Hernand, presentadora del formato.
Cierto es que las cifras del programa en Youtube nunca llegaron a ser desorbitadas: aunque algunos programas superan las 300.000 visualizaciones, la mayoría de sus contenidos rondaba las 50.000. Pero nada de eso fue impedimento para su impacto: en 2021, Gen Playz ganó el Premio Ondas Nacional de Televisión al Mejor Programa de Entretenimiento junto al resto de contenidos de Playz.
Una apuesta XL
El programa parecía ir viento en popa y, en marzo de este año, la cadena pública presentó su digievolución: Gen Playz XL. El set de grabación se mudó a los platós de RTVE en Prado del Rey, lo que ofreció la posibilidad de crear más espacios durante la grabación. Dejaron atrás la icónica mesa de ping-pong, incorporando cuatro sofás marrones que le daban al programa un toque más profesional.
Como no podía ser de otra manera, en la versión XL los presentadores se mantenían, pero el formato decidió ampliar sus contenidos. Personalidades de Internet como Carles Tamayo, Ignatius Farray o Ernesto Castro se convirtieron en colaboradores habituales. Además, se incorporaron nuevas secciones al margen del debate, como el repaso de titulares clickbait que servían para comentar la actualidad o las entrevistas, por donde pasaron artistas de la talla de Judeline o La Zowi.
El programa siguió entonces creando un contenido fresco y destacando por su tratamiento. Desde sus inicios, cada programa de Gen Playz fue capaz de abordar temas que afectan a jóvenes con profundidad y respeto hacia esta franja de edad. Para Hernand, este acercamiento al público objetivo ha sido fundamental para el éxito del formato. “Es vanguardista el hecho de escuchar a los zeta en nuestro país y no tomar sus ideas y sus sentires poco menos que como algo propiciado por la vehemencia de la juventud. Me parece que una de las claves de este programa ha sido escucharlos, ponernos al lado, ser horizontales y tener en cuenta sus preocupaciones”.
Las tres claves de su relevancia
Diana Aller, guionista y crítica de televisión, considera que el valor de Gen Playz se sujeta gracias a tres vértices muy bien armados armados. “Por un lado, el equilibrio temático: alternan cuestiones que pueden ser peliagudas (y se meten en charcos como el suicidio) con un tratamiento muy fresco”. En sus casi 300 programas, presentadores e invitados han debatido sobre la meritocracia, los psicofármacos, la gordofobia, la religión, el metaverso, la discrimación por el acento, la sanidad pública, el real fooding, y un largo etcétera.
“Por otro lado, tienen una mezcla intergeneracional muy nutritiva a la hora de comunicarse. Se nota que el equipo es joven y también boomer”, añade Aller. Ambos presentadores superan la treintena, por lo que se convirtieron en el puente perfecto para llegar al público objetivo.
La guionista y crítica de televisión subraya, como último punto, el hecho de que fuese RTVE la encargada de producir el formato. “Que sea una televisión pública la que emitía esto, por muy digital que sea, me parece todo un triunfo de nuestra época y una forma muy inteligente de adaptarse a nuevos contenidos y nuevos públicos. Además han comprendido que las audiencias no son tanto un número como el nivel de impacto que se crea”. Aún así, Aller sí es capaz de sacarle una “pega”: “El único defectillo en este caso es que dependen del color político del gobierno”. Precisamente esta idea ha perseguido a Gen Playz desde que se estrenó.
Las polémicas y el adiós
Desde su llegada a Internet, la derecha no ha dudado en atacar la supuesta falta de neutralidad del programa. En febrero de 2021, el episodio sobre la ley Trans provocó una oleada de críticas en redes sociales a la que se sumó la queja de UGT. Según el sindicato, las palabras de uno de los invitados incitaron al odio contra aquellos que cuestionaban el entonces borrador de la ley. El Observatorio para la Igualdad de RTVE acabó pidiendo disculpas públicamente.
El tiempo pasaba, pero las críticas por ser “demasiado progresista” seguían azotando al formato en redes sociales. Y en junio de este año llegó la gota que haría colmar el vaso. En el marco del mes del Orgullo LGTBIQ+, Gen Playz organizó un programa especial en directo en la Plaza de Callao de Madrid que acabaría eliminando de Internet por las palabras de su presentadora.
“Aunque la violencia sea estructural, no tengo ninguna duda de la victoria de un gobierno progresista en las próximas elecciones generales”, dijo Hernand. El público asistente aplaudió a la presentadora, pero las críticas no tardaron en llegar. ¿Las palabras de Inés ponían en juego el compromiso de neutralidad política de la cadena pública? Así lo consideró RTVE, que emitió un comunicado confirmando que el programa sería retirado de las plataformas.
Hasta qué punto estas polémicas han incidido en la decisión de la cúpula para cancelar el programa no lo sabemos. En palabras de Hernand, el objetivo siempre ha sido aportar un debate plural y sin hostilidad. “Hemos hecho una cosa con mucho cariño, respeto y ganas de aportar a la democracia algo que a lo mejor, en un momento determinado, estaba un poco ausente. Estábamos en época de pandemia, esto se empezó a grabar en septiembre de 2020 y, en ese contexto, dimos pluralidad, voz y argumentos a muchas preguntas que se estaba haciendo la gente y contraponerlas sin necesidad de que fuese en un tono hostil, sino que fuera una cosa de sostenerse entre todos y de hacer un debate plural donde poderse encontrar, que yo creo que es a lo que aspiran desde la cámara del Congreso de los Diputados hasta cualquier negocio. En eso, para mí hemos sido ejemplares”.
Según han confirmado fuentes de RTVE a Vertele, la cadena considera que se trata de un "fin de ciclo" y estaría ya trabajando en el estreno de otro programa "contenedor" parecido, aunque de momento no tenemos confirmación oficial. Hernand asegura que tiene una buena relación con la cadena y la productora y, sobre la cancelación, es tajante: “La decisión de que se haya terminado este proyecto y que se vaya a sustituir por otro similar la desconozco ahora mismo, pero me parecerá siempre bien y, en el caso que se termine definitivamente, ahí han quedado 260 programas colgados a los que se puede recurrir. [Gen Playz] Es un formato en el que creo, he creído y creeré siempre, para quien lo releve, de la forma que sea”.