Un solo paciente ingresado en la UCI por coronavirus donde antes había casi 30

Se abren las puertas y nos encontramos una UCI vacía. Nunca los monitores apagados, las bombas de medicación apiladas, o las camas sin ocupar, fueron motivo de tanta alegría. Y vemos a la única persona con coronavirus en estado grave ingresada en este hospital. Control continuo y atención exclusiva, porque las otras 25 camas están vacías. La tranquilidad de ahora nada tiene que ver con lo vivido en los últimos meses. Como en otros muchos hospitales, los sanitarios han hecho jornadas de trabajo interminables, momentos extremadamente duros. Pero la normalidad poco a poco vuelve, y las aulas de formación, por ejemplo, reacondicionadas a la carrera para cuadruplicar las camas UCI, tienen otra vez mesas y sillas. Están mejor preparados pero del virus se sigue conociendo muy poco.
-Redacción-