Opinión
Una nueva empresaria en la familia real
Por Vicente Clavero
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Siguiendo el ejemplo de otros miembros de la familia del rey, la infanta ELENA ha decidido sentar plaza en el mundo de los negocios. Para ello se valdrá de una consultoría fundada en agosto por el despacho de abogados de ALEJANDRO LATORRE ATANCE y de la que es socia única desde diciembre. Se llama Global Cinoscéfalos, en memoria de la cruenta batalla que en el año 197 antes de Cristo enfrentó en Tesalia a las legiones del cónsul Tito Quincio Flaminio con la falange de Filipo V de Macedonia y de la que los romanos salieron victoriosos.
Global Cinoscéfalos tiene por objeto social la consultoría, entre ellas la financiera, materia sobre la que no se le conoce a la infanta experiencia alguna, pues es maestra de profesión, aunque su dedicación a la docencia ha sido parcial. Para acompañarla en esta nueva travesía, Elena ha elegido a dos personas de su confianza, los hermanos CARLOS y JAVIER GARCÍA REVENGA, a quienes ella aportará el poder abracadabrante de sus regios apellidos y la red de contactos que por ser quien es sin duda tiene.
La incursión de la primogénita de JUAN CARLOS y de SOFÍA en el mundo de los negocios, no desvelada hasta ahora, se produjo muy poco después del “cese temporal” de su convivencia con JAIME DE MARICHALAR, que ha sobrepasado ya los tres meses de duración. Si se tratara de otra persona, podría decirse incluso que ha dado el paso para salir adelante después de su separación, pero más bien parece que Elena ha sucumbido a la tentación de crear su propio capitalito, a imagen y semejanza de su padre, de su tía PILAR, de su ya casi ex marido o de su cuñado IÑAKI URDANGARÍN.
El rey, desde que accedió al trono tras la muerte de FRANCO, cuidó de engordar su patrimonio a base de inversiones, como hizo su abuelo ALFONSO XIII mientras reinó. La revista Forbes, en su edición de 2003, situaba a don Juan Carlos en el sexto lugar de los monarcas más ricos de Europa, con una fortuna cercana a los 1.800 millones de euros. La naturaleza de esas inversiones es uno de los secretos mejor guardados por la Corona, aunque se sabe que al rey siempre le ha gustado frecuentar a financieros (MARIO CONDE, ALFONSO ESCÁMEZ) y grandes empresarios (GIOVANNI AGNELLI, RAÚL GARDINI), que probablemente lo hayan ayudado a no errar el tiro.
La infanta PILAR, hermana mayor de Juan Carlos, tiene una sociedad de inversión mobiliaria de capital variable (simcav), Labiernag 2000, que le ayudan a administrar sus hijos SIMONETTA y BRUNO. La duquesa de Badajoz, viuda de LUIS GÓMEZ ACEBO, un hombre muy bien vinculado con la gran banca, cuenta en su historial con varios consejos de administración, como las aseguradoras Plus Ultra y Aviva Vida y Pensiones, de la agencia de viajes Boga y Vendome LG Ibérica.
Jaime de Marichalar, que hasta sus nupcias con Elena era un directivo de poca monta de Credit Suisse en París, ha ido acumulando desde entonces algunos cargos de relumbrón. De la mano de ESTHER KOPLOWITZ, se convirtió en consejero de Portland Valderribas. Dentro de su antigua empresa escaló rápidamente posiciones, hasta ser elevado a la categoría de director gerente del banco en Madrid y presidente la Fundación Winterthur. Es consejero de la selecta firma de moda Loewe.
Iñaki Urdangarín, esposo de la infanta CRISTINA, tras retirarse de la práctica activa del balonmano, que les dio la oportunidad de conocerse, metió la cabeza en lucrativas actividades de promoción deportiva. Octagon Esedos, Interpublic, Motorpress Ibérica y el Instituto Noos de Estudios Estratégicos son algunas de las sociedades que se han servido de las ventajas de contar en su nómina con este yerno del rey.