Opinión
Eulen y Gullón: crisis paralelas
Por Vicente Clavero
En Gullón, el primer fabricante de galletas de Europa, con sede en el municipio palentino de Aguilar de Campoo, se está reproduciendo el conflicto familiar que enfrenta a los propietarios de Eulen. Aprovechando su mayoría en el consejo de administración, los hijos de la principal accionista, MARÍA TERESA RODRÍGUEZ, dieron en otoño un golpe de mano para alzarse con el poder. Exactamente igual que le hicieron los suyos, por las mismas fechas, a DAVID ALVAREZ, fundador del mayor grupo español de servicios a las empresas.
En ambos casos, las familias se han dividido claramente como consecuencia del conflicto. De los cuatro hijos de María Teresa Rodríguez, tres (RUBÉN, HERNÁN y FÉLIX GULLÓN) están contra ella, mientras que la única mujer, MARÍA LOURDES, sigue siéndole fiel. En Eulen, cinco de los siete hijos de David Álvarez forman parte la rebelión y dos permanecen al lado de su padre.
Este último tuvo que acudir a la Justicia para que se le permitiera convocar una junta general que ganó de calle, ya que posee los derechos políticos correspondientes al 51% del capital. David Álvarez disolvió el consejo y ahora está intentando formar otro compuesto por personas de su confianza. María Teresa Rodríguez aspira a lo mismo, pues también tiene más acciones que todos los demás socios de Gullón juntos; concretamente, el 55%.
En la crisis societaria abierta en el fabricante de galletas hay un elemento peculiar: el blanco de las críticas de los amotinados no es la madre, sino quien durante dos décadas fue director general y hombre fuerte de la compañía, JUAN MIGUEL MARTÍNEZ GABALDÓN. María Teresa Rodríguez siempre lo ha apoyado, pero no así parte de sus hijos y dos de sus hermanos, que consideraban excesivo el poder que había acumulado y rechazaban su empeño en no repartir dividendos y destinar los beneficios (25,4 millones de euros en 2009) a nuevas inversiones. Estos se llevaron el gato al agua y destituyeron fulminantemente a Martínez Gabaldón en noviembre.
Terrenos en discordia
Los hijos díscolos de María Teresa Rodríguez achacan a Martínez Gabaldón, por otra parte, que tenga en sus manos el desarrollo futuro de Gullón, ya que en su día compró a título personal los terrenos colindantes con la fábrica sobre la que ha girado el crecimiento del grupo. Sin embargo, María Teresa Rodríguez ha asegurado en Expansión que aquello fue fruto de un acuerdo tácito entre el director general y los propietarios, a quienes entonces no les venía bien adquirirlos.
La tercera fábrica
Gullón cuenta con dos fábricas en Aguilar de Campoo, que producen cien millones de kilos de galletas al año, dan empleo a 700 trabajadores y facturaron el año pasado 162 millones de euros. El nuevo director general, Félix Gullón, anunció a finales de 2009 la construcción a lo largo de este ejercicio de una nueva planta, que ya ha recibido las pertinentes autorizaciones y ayudas administrativas. En el municipio existe una honda preocupación ante la posibilidad de que el conflicto familiar frene el proyecto.
¿Ida y vuelta?
Martínez Gabaldón, que posee un 16% de las acciones de Gullón y es su segundo accionista, ha solicitado por su
destitución una indemnización de 14 millones de euros, tachada de inasumible por los nuevos gestores. De cualquier forma, María Teresa Rodríguez tiene el propósito de recuperarlo si gana el pleito contra tres de sus hijos, ya que considera a Martínez Gabaldón el auténtico pilar de la empresa.