Opinión

Bankia o el sabotaje del interés público

Una oficina de Bankia en Barcelona, en cuyas ventanas se refleja una sucursal cercana de Caixabank. REUTERS/ Albert Gea
Una oficina de Bankia en Barcelona, en cuyas ventanas se refleja una sucursal cercana de Caixabank. REUTERS/ Albert Gea

Por Juan Torres López

-Actualizado a

Publicidad
Publicidad
Publicidad

Comentarios de nuestros socias/os