Cinco destinos perfectos para el puente de diciembre de 2025
El momento ideal para desconectar antes de que el barullo navideño monopolice nuestras vidas.

Zaragoza--Actualizado a
El puente de diciembre es el momento elegido por muchos para cambiar de aires. Los festivos encadenados del Día de la Constitución, 6 de diciembre, y la Inmaculada, 8 de diciembre, ofrecen la oportunidad de, con pocos días de vacaciones, armar una escapada previa al barullo de la Navidad. Claro que se trata de una práctica muy generalizada dentro de la sociedad española, lo que implica dos características nada deseables: masificación y precios altos.
Además, en 2025 el conocido popularmente como puente de la Constitución es más corto que en otras ocasiones, pues el 6 de diciembre es sábado. Por ello priman los viajes de proximidad, ya que la gran mayoría de trabajadores apenas contarán con un fin de semana largo para poder oxigenarse. De ahí que en este artículo nos vamos a centrar en viajes por España, pues no parecen las condiciones más idóneas para coger un avión en busca de un destino internacional.
Málaga: buena temperatura y ambientación navideña
No son pocos los que aprovechan el puente de diciembre para poner rumbo al sur, especialmente desde el norte de la Península. Principalmente debido a sus temperaturas, por norma general mucho más agradables ahora que el frío comienza a hacer mella. Dentro de la gran oferta que posee Andalucía, Málaga ha logrado destacarse en los últimos años como destino prenavideño. La capital de la Costa del Sol, así como las muchas localidades que la rodean, tienen la capacidad hotelera e infraestructuras para acoger una gran cantidad de visitantes. Con la ventaja añadida de que no se encuentran tan masificadas como en la época estival.
Además de los muchos atractivos que poseen tanto Málaga ciudad como su provincia -por ejemplo localidades como Ronda, Mijas o Frigiliana, destinos perfectos para realizar una excursión de día- la ciudad andaluza ha ganado muchos enteros entre los entusiastas de la Navidad. No solo por su gran iluminación nocturna en las zonas aledañas a la calle Larios, sino también por organizar mercados navideños en Muelle Uno o el Paseo del Parque. Además de su tradicional ruta de Belenes, con varios nacimientos repartidos a lo largo de la ciudad.
Cáceres: una provincia monumental
Cáceres es una ciudad -y provincia- quizá desconocida, pero que desde luego merecen una visita. Cuenta con un casco histórico medieval que sorprende a todo aquel que lo puede pasear, tanto por su tamaño como, sobre todo, por su estado de conservación. Al fin y al cabo, comparado con la parte nueva de la ciudad, es como atravesar una puerta en el tiempo y trasladarse a otro lugar completamente diferente. Se recomienda realizar una visita guiada, pues cada esquina y cada edificio están repletos de historia.
Su monumentalidad le valió ser designado Bien de Interés Cultural en 1949 y Patrimonio de la Humanidad en 1986. No obstante, la ciudad es pequeña y, quizá, con dos días bastan para conocer todos sus rincones. Afortunadamente, la provincia tiene mucho que ofrecer al visitante, por lo que es recomendable disponer de vehículo propio para poder hacer excursiones. La más obvia es Trujillo, uno de los pueblos más bonitos de España y a solo unos 45 kilómetros de distancia de la capital. Además, para los amantes de la naturaleza, el Parque Nacional de Monfragüe se encuentra a unos 60 kilómetros, mientras que un poco más al norte se halla el Valle del Jerte y sus castaños milenarios.
Ribadavia (Ourense): aguas termales para desconectar
Ribadavia es una localidad situada en la provincia de Ourense y, para muchos, es el pueblo medieval más bonito de Galicia. Si bien esto puede ser discutible ya que hay otros grandes candidatos, como por ejemplo Castro Candelas, a unos 75 km de distancia, por cierto, lo que no se puede negar es que la capital de O Ribeiro es un lugar idóneo para desconectar durante este puente de diciembre. Sobre todo, gracias a sus aguas termales. Las conocidas como Termas de Prexugueiro, un circuito termal de inspiración japonesa que está totalmente armonizado con la naturaleza que lo rodea.
Aunque se trata de un pueblo pequeño, de unos 5.000 habitantes, posee muchos puntos de interés. Entre ellos destacan el Conjunto Monumental de Santo Domingo, considerado uno de los mejores ejemplos del gótico gallego, la iglesia de Nuestra Señora del Portal o la Judería, herencia de la notable comunidad judía que residía allí en la Edad Media. Por si hicieran falta más alicientes, es además de la cuna del Ribeiro, una de las variantes de vino más famosas de todas las que se producen en España. Por no obviar de que Ourense se trata de una provincia trufada de lugares con encanto para hacer una excursión, entre ellos los cercanos Pazos de Arenteiro, Carballiño o el monasterio de Oseira.
Oviedo: cultura, patrimonio e historia
Oviedo es una ciudad perfecta para una escapada gracias a su combinación de elegancia, historia y vida en sus calles. Su casco antiguo, peatonal, invita a dar un paseo y descubrir edificios emblemáticos como la Catedral de San Salvador o el Teatro Campoamor. Además, el prerrománico asturiano, con joyas como Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo, añade un atractivo único que no se encuentra en otras ciudades españolas. En diciembre, las luces navideñas, los mercados y las sidrerías crean una atmósfera cálida que hace la visita todavía más especial.
Además, como base para excursiones de un día, Oviedo está muy bien situado. Evidentemente, la visita a Gijón, situada a 33 kilómetros, es muy cómoda y recomendable. De hecho, habrá quien prefiera pernoctar en la ciudad gijonesa, situada junto al mar, y realizar la visita a la inversa. Muy cerca de Oviedo también se encuentra Cangas de Onís y el Santuario de Covadonga. Lamentablemente, la climatología probablemente desaconseje realizar una ruta a pie por los lagos de Covadonga. Claro que así existe una excusa para regresar a Asturias.
La Garrotxa (Girona): para los amantes de la naturaleza
La Garrotxa es un destino ideal para una escapada gracias a sus muchos y muy variados atractivos. Aunque, sobre todo, destaca como paraíso natural, con un paisaje de media montaña de origen volcánico. El Parc Natural de la Zona Volcànica es perfecto para los que buscan recargar pilas por medio de un baño de bosque, con rutas señalizadas para quemar suela y olvidarse del estrés diario.
Aunque la comarca también posee localidades para realizar un turismo más arquetípico. Olot, como capital de la comarca, puede ser un centro de operaciones ideal. Aunque también merece su propia visita, pues cuenta con un centro histórico con tintes modernistas muy agradable de pasear. Aunque, si lo que queremos es ver la ciudad, nada como subir hasta el mirador de Montsacopa, un volcán inactivo en el que se encuentra una ermita y ofrece una visión 360. La visita obligada es Besalú -entiéndase el uso del verbo pues es un placer-, considerado uno de los pueblos medievales más bonitos de Catalunya. Quizá el más bonito, aunque otras localidades no muy lejanas podrían disputarle el título: Castellfollit de la Roca, Argelaguer o Sant Joan de les Fonts.

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