Este artículo se publicó hace 13 años.
Strauss-Kahn, en problemas para alquilar un apartamento en Nueva York
Los propietarios del lujoso edificio neoyorquino Bristol Plaza rehusaron alquilarle un apartamento al exdirector gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) Dominique Strauss-Kahn, para cumplir su arresto domiciliario hasta que se celebre el juicio contra él, publicaron hoy medios locales.
Anne Sinclair, la esposa del político y economista francés acusado de siete cargos de abuso sexual e intento de violación en Nueva York, había elegido ese edificio de apartamentos localizado en la calle 65 de la isla de Manhattan, pero sus propietarios "la rechazaron cuando descubrieron que Strauss-Kahn se quedaría allí", afirman fuentes anónimas citadas por el diario New York Post.
Al parecer, alguien "de alto nivel" del edificio se opuso a que el exdirector gerente del FMI, que se enfrenta a penas que van de 3 a 25 años de cárcel según los delitos de los que se le acusa, alquilase uno de los pisos de ese inmueble.
La renta mensual del apartamento ronda los 14.000 dólares, según el rotativo.
Por su parte el canal de televisión estadounidense NBC publicó que Sinclair, una periodista franco-estadounidense, está "teniendo dificultades para encontrar un apartamento en Nueva York que pueda ser utilizado para el arresto domiciliario de su marido" mientras permanece en libertad bajo una fianza de un millón de dólares hasta que se celebre el juicio en su contra.
Ese canal de televisión, que cita fuentes anónimas cercanas a la familia de DSK, como es conocido el exdirector gerente del FMI por las iniciales de su nombre, también asegura que la periodista había alquilado un apartamento en ese lujoso edificio, pero que sus intentos "para que se alojara su marido en él fracasaron".
Los abogados de Strauss-Kahn, que permanece desde el lunes en la cárcel neoyorquina de Rikers Island, deben comparecer hoy ante el tribunal para revisar si se han cumplido todas las exigencias para su puesta en libertad, que será efectiva a partir de ese momento.
"No sé lo que está pasando. Hay muchas cosas que tienen que pasar" aún, respondió este viernes a la prensa uno de los abogados de Strauss-Kahn, Marc Agnifilo, cuando se le preguntó dónde se quedará su cliente hasta que comience el juicio, cuya primera vista será el 6 de junio próximo.
Las dificultades para encontrar una vivienda, que además tendrá que disponer de las condiciones para instalar un sistema de vigilancia permanente, incluyendo al menos un guardia de seguridad armado, podrían retrasar la salida de la prisión de DSK.
El político francés era considerado uno de los hombres más poderosos del mundo hasta que el pasado sábado fue detenido en el aeropuerto neoyorquino John F. Kennedy, bajo la acusación de haber agredido sexualmente a una empleada del lujoso hotel neoyorquino donde se había alojado.
Una vez que sea puesto en libertad y pase a la situación de arresto domiciliario, Strauss-Kahn tendrá que llevar una pulsera electrónica en uno de sus tobillos para que las autoridades controlen todos sus movimientos.
Según las condiciones de la fianza, no podrá recibir más de cuatro visitas al día en el lugar en el que resida si son personas diferentes a los miembros de su unidad familiar.
Su víctima, una inmigrante guineana de 32 años, viuda y madre de una adolescente, declaró el jueves ante un gran jurado (o jurado de acusación en el sistema jurídico estadounidense) que fue agredida sexualmente por DSK, al tiempo que negó que hubieran mantenido sexo de mutuo acuerdo, tal como había dejado entrever la defensa del francés.
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