Público
Público

Eduardo de Castro, presidente de Melilla: "Aquí solo hay justicia para unos cuantos"

El presidente saliente de la ciudad autónoma expresa su frustración por no haber erradicado el legado de corrupción tras 20 años de gobierno del PP y cree que "el futuro pasa por que Marruecos respete Melilla".

Eduardo de Castro en su despacho oficial días antes de dejar el cargo
Eduardo de Castro en su despacho oficial días antes de dejar el cargo. Okba Mohammad

"Estoy cansado de estar aquí". Eduardo de Castro (Melilla, 1957) llegó a la Presidencia de Melilla en 2019 como candidato de Ciudadanos y formó gobierno junto al PSOE y Coalición por Melilla (CpM). En aquel momento, formar un gobierno así parecía imposible en España, tanto que a nivel nacional se tuvieron que repetir las elecciones generales. El mandato de este alcalde-presidente finaliza este 7 de julio.

Durante dos décadas el PP ostentó el poder en Melilla y la ciudad autónoma se convirtió en uno de los principales paradigmas de la corrupción, la desigualdad y la violación de derechos fundamentales en territorio español. La llegada de Eduardo de Castro puso fin a casi 20 años de gobierno de Juan José Imbroda (PP), que no aceptó la derrota y se negó a entregar el bastón de mando a su sucesor. Ahora es De Castro quien devuelve el bastón de la ciudad a Imbroda.

El presidente en funciones de Melilla recibe a Público en su despacho días antes de finalizar su mandato. De Castro saca pecho por su gestión de la pandemia y su trabajo para que Melilla esté presente en las instituciones europeas, pero deja el cargo con sensación de derrota y frustración por no haber podido erradicar la cultura de la corrupción.

¿Cómo resume su mandato?

Demasiados obstáculos. No conseguí el objetivo, que era desmantelar la red clientelar y la corrupción de Melilla. Me marcho sabiendo que en esta ciudad se premia la corrupción y se castiga al que trata de ser honesto. Hice lo que estuvo en mi mano pero me habría gustado hacer más.

¿En qué sentido?

Por ejemplo, en materia de corrupción. Me habría gustado hacer una auditoría en condiciones, pero tuvimos una de chiste. Intenté crear una oficina anticorrupción, pero no interesó a los demás. Me he sentido muy solo. Ordené supervisar los contratos de emergencia (los que se aprueban en situaciones de riesgo o peligro) y así pude parar muchas trampas. También ordené frenar la cesión ilegal de trabajadores públicos a empresas del PP. Me costó mucho.

Al llegar me encontré con una deuda millonaria debido a la mala gestión del anterior gobierno. Si hicimos algo mal, que se investigue, pero no puede ser que el anterior gobierno hiciera de todo, con las operaciones Tosca, Ópera, y no pasara nada. Aquí solo hay justicia para unos cuantos.

¿Pudo desmontar la red de nepotismo de Imbroda?

No, en absoluto. No ha dado tiempo. Es una frustración que me llevo.

¿Cómo solucionar el problema de la compra de votos?

En primer lugar, mejorando la ley y exigiendo que se cumpla. El voto por correo sirve para circunstancias determinadas: para el que esté fuera de la ciudad, el que esté enfermo o tenga un contratiempo. Ahora Imbroda ha vuelto gracias a la torpeza de Coalición por Melilla (CpM), no solo por la compra de votos. Aquí todo el mundo sabe que PP y CpM compran votos. Algunos listos incluso venden a ambos partidos. Lo único que digo es que el que lo haya hecho, que pague.

¿Siente que el Gobierno central peca de desinterés hacia Melilla?

Me habría gustado que este gobierno hubiera sido más rápido, pero reconozco que antes ningún otro se había implicado tanto en Melilla. El presidente (Pedro Sánchez) y sus ministros han venido un par de veces. Hay un plan estratégico para Ceuta y Melilla, algo que nunca habíamos tenido.

Me consta que el ministro de Asuntos Exteriores se ha implicado en sus reuniones con Rabat y sé que la diplomacia con Marruecos es muy complicada, aunque creo que le faltó contundencia. Los tiempos los ha marcado Marruecos.

Casos de corrupción, crisis con Marruecos, la masacre del 24 de junio de 2022… ¿Cómo se ha coordinado con las instituciones del Estado?

He intentado representar a todos en Melilla pero ha sido muy difícil. Esta ciudad es como una isla en África y tenemos un vecino poco amable. A nivel institucional fueron muy respetuosos los comandantes generales, los jefes militares de la ciudad. Ojalá todo funcionara como funciona ese estamento.

A nivel nacional tuve muy buen trato durante la pandemia con Margarita Robles, ministra de Defensa. Firmamos convenios únicos a nivel nacional. También me facilitó mucho las cosas el ministro de Asuntos Exteriores, el señor [José Manuel] Albares, aunque no llegó a donde a mí me habría gustado.

Tengo que destacar también al embajador de la Representación Permanente de España ante la Unión Europea, que se mojó para que Melilla tenga sede en Bruselas. Y, sin duda, el mejor de todos fue el rey, muy cercano y educado. Sabe escuchar.

El rey finalmente no visitó Melilla

El rey estuvo a punto de venir a Melilla, pero un periódico local, El Faro, lo filtró y el plan se canceló. En Melilla, la prensa trabaja para el señor Imbroda. Acuérdese de Melilla Vice. Pues bien, Melilla Vice sigue. Es una pena.

¿Y por qué se canceló la visita?

Porque una visita del rey a Melilla es algo complicado para la relación con Marruecos.

Pero Melilla es territorio español

Pero Marruecos no lo reconoce como tal. El rey quería venir. Tuvo el detalle de llamarme. No me dijo por qué no venía pero yo lo deduje. En la conferencia de presidentes autonómicos de La Rioja, el rey nos compartió al presidente de Ceuta y a mí que le habría gustado venir. Creo que eso le honra.

¿El futuro de Melilla pasa por Marruecos?

"A Marruecos solo le queda la presión demográfica o invadir el territorio"

El futuro de Melilla pasa por que Marruecos respete Melilla. Melilla lleva 525 años siendo española. La historia desmonta las falacias de Marruecos. Rabat intentó que Melilla entrara en la lista de la ONU de territorios pendientes de descolonización y no le dieron la razón.

A Marruecos solo le queda la presión demográfica o invadir el territorio, como hicieron con el Sáhara. Apenas ha habido problemas de vecindad con Marruecos. Solo los hubo cuando Marruecos puso palos en las ruedas al impedir relaciones vecinales a nivel institucional. Si el gobernador de Nador quisiera hablar con el presidente de Melilla, Rabat no se lo permitiría.

La supervivencia institucional de Melilla pasa inexorablemente por participar en las instituciones europeas. Nadie se había preocupado de esto. Aprovechando que ahora España tiene la Presidencia rotatoria de la Unión Europea, le mandé una carta al presidente Pedro Sánchez para que España meta a Melilla y Ceuta en el Comité de las Regiones. Solo hace falta voluntad política. Para nosotros sería una tabla de salvación.

La sede de la oficina de Melilla en Bruselas está lista, solo falta firmar el convenio. Mandé ese borrador hace semanas. Espero que el siguiente gobierno aproveche esta oportunidad. Que se pongan la medalla, lo fundamental ya está hecho.

¿De qué forma condiciona la valla fronteriza la vida en Melilla?

Melilla necesita valla porque hay que proteger la frontera. Antes no había valla pero tampoco vulneración del territorio. Mucha gente migra en busca de un futuro mejor. Yo lo entiendo pero también hay que entender que no existe ningún país del mundo sin frontera. Las fronteras requieren respetar el derecho internacional. Melilla tiene 12 kilómetros cuadrados y sin control de fronteras esto no sería sostenible.

Creo que hay que actuar en origen, apoyar el desarrollo en esos países y entender que los migrantes deberían poder venir con sus papeles, sin saltar la valla. Es difícil, pero todo esto hay que gestionarlo. Mientras no se haga, seguirán sacando provecho las mafias y pagando el pato los migrantes, que siguen muriendo, como vimos hace poco en el naufragio en aguas griegas.

¿Qué me dice del 24 de junio de 2022?

"Lo del 24 de junio fue una barbaridad. Fue una tragedia lamentable"

Lo del 24 de junio fue una barbaridad. Fue una tragedia lamentable, algo que nunca tendría que haber ocurrido. En Melilla llevamos más de 10 años de saltos a la valla y jamás había pasado lo que pasó aquel día. La Gendarmería y el Ejército marroquí nunca habían actuado de esa manera. Es más, antes no actuaban, salvo cuando les interesaba. Y no se puede parar a 2.000 personas con una veintena de guardias civiles. Es imposible.

Los migrantes que llegan a la valla saben que en el momento en que pisan Melilla se acabó el problema. Los migrantes en Melilla no han dado nunca un problema. Parece que Melilla es una excepción, pero no lo es. No olvidemos que estas personas vienen desde Marruecos. Los servicios de inteligencia marroquíes lo saben perfectamente. Aquí no hay ninguna casualidad.

Estoy cansado de repetir que Marruecos trabaja en esa zona gris, por no decir guerra híbrida, usando instrumentos al margen de los conductos normales para presionar al "enemigo", entre comillas. Marruecos presiona a Melilla y la estrangula económicamente para presionar al Gobierno [de España].

Cuando no había valla, Marruecos no podía hacer todo eso

Cuando no había valla Marruecos no podía hacer eso ni lo necesitaba. Marruecos es una monarquía dictatorial pero, para Occidente, Marruecos es el mal menor que mantiene el orden y vigila.

Marruecos tiene apoyo de los alemanes, también de Estados Unidos. Donald Trump reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara a cambio de que Marruecos tenga buenas relaciones con Israel. Hay maniobras militares conjuntas entre Marruecos y EEUU, los rusos y los chinos están metiendo dinero, hay un acercamiento con Alemania y Reino Unido… Por eso, Marruecos se permite tantas licencias.

¿Qué hará cuando deje de ser presidente?

Soy funcionario de prisiones en servicio especial. Pediré mi reincorporación. De momento estaré en Melilla. Ahora tengo 66 años y quiero trabajar hasta los 70.

¿Te ha resultado interesante esta noticia?

Más noticias